Tarde de calor insufrible. Mirar a los tendidos de sol abarrotados y fritos literalmente, era un horror. Después los banderilleros no levantaron la tarde con la manejable corrida de José Cruz. Solo Manuel Escribano conectó con el püblico en el sexto, y al final se ganó la sustitución de Morante.
Escribano y la losa de Morante y los cuarenta grados
