OPINIÓN
La Misericordia merece un buen empresario
JAVIER VALERO | PRESIDENTE DE LA AITA
El nuevo pliego de condiciones para la gestión de la Plaza de “La Misericordia” representa un momento clave para la tauromaquia en Zaragoza.
El pliego tiene luces y sombras, a unos les parecerá bien y a otros no.
Lo peor que tiene es la posibilidad de que pueda concursar Carlos Zúñiga padre. La empresa que llevó los destinos de coso de “La Misericordia”, durante los cuatro últimos años de una manera nefasta para la mayoría de los aficionados, por varias razones. En la historia reciente de la plaza nunca se escucharon tantos insultos, pancartas, ni enfrentamiento verbales con los aficionados. Se marchó sin entender cual es el toro que reclama la afición. En definitiva, puso a todos de acuerdo, pero en su contra.
Está claro que no es una subasta, de los cien puntos que se pueden llevar los licitantes, treinta está incluidos en el apartado económico, es resto los tendrán que luchar.
Al ser un contrato de arrendamiento, no se puede topar el precio máximo para su licitación, eso dicen los expertos.
Mal está la obligación de programar lo que será la feria del Pilar. Seguro que toreros anunciados se caen del ciclo y más de uno, las llamadas figuras, no firman ninguna carta de compromiso.
Peor es reducir una novillada picada, más cuando este tipo de espectáculos es la base de la fiesta.
Bueno, suerte para los que se presente y para los que tenga que resolver los recursos, si es que hacen.
