La Misericordia mantiene un ambiente en el que las polémicas en torno a la Feria no cesan
Por si fuera poco todo el espinoso periodo de adjudicación de la gestión del coso de la Misericordia, plagado de recursos y sentencias judiciales, las polémicas no cesan. La subasta final, y el desorbitado canon admitido por la Diputación Provincial de Zaragoza, parece que sobrevuela todo el embrollo en el que está sumida la Feria del Pilar.
Desde las vaquillas, y la polémica de su retransmisión por la televisión autonómica, pasando por la desproporcionada subida de los precios de las localidades y abonos, hasta el baile de corrales con los toros de Juan Pedro Domecq, las declaraciones del ganadero cargando contra el palco y la reacción de la asociación de presidentes de plazas de toros, todo desafina en el ciclo pilarista.
Al margen del incremento de hasta el 40 por ciento de las entradas, algo que la Diputación no pudo evitar, y la retirada de la deteriorada cubierta, la retransmisión de las tradicionales vaquillas mañaneras por Aragón TV marcó la primera polémica preferia. Un duro comunicado del canal autonómico, en el que señalaba que la empresa de la plaza, Conphia Urbana, no quería negociar y mantenía la exigencia de incrementar el precio en un 500 por cien, tuvo la réplica de ésta asegurando que lo que decía la televisión no era cierto.

