LA ROPA DE TOREAR
Los toreros miman su ropa de torear de una forma especial. La cuidan con cariño, y como tal, la tratan.
El lavado de las mismas es necesario para mantenerla en buen estado. El sudor de quienes encajan el traje de luces, el polvo que recogen en las plazas, patios de caballos, la sangre que salta a las mismas… hace necesario su mantenimiento constante para su conservación.
En esta «historia», mostramos como un picador de toros procede a lavar dos de sus chaquetillas y chalecos a mano, mientras calzones, camisas y medias se introducen en la lavadora, eliminando antes los posibles restos de sangre de toro.
Las chaquetillas y chalecos se lavan por dos veces (con sus correspondientes aclarados), y posteriormente se dejan secar al aire libre.
El lavado de la ropa de matadores de toros y novilleros es realizado por los mozos de espadas. En el caso de banderilleros y picadores son ellos mismos quienes asumen estas labores.
